Una pareja con dos hijos que alquila en la ciudad de Buenos Aires necesitó en noviembre $58.827 para no ser pobre. Sin embargo, menos del 40% de las familias porteñas alcanzan ese nivel de ingresos, de modo que al menos seis de cada diez familias inquilinas resignan necesidades básicas (vestimenta, transporte, salud, educación o esparcimiento) para pagar el alquiler. El dato surge de comparar los deciles de ingreso de la ciudad de Buenos Aires con el valor de la Canasta Básica Total y el precio promedio de los alquiler.

La Dirección de Estadísticas y Censos del GCBA publicó hoy que, en noviembre de 2019, la Canasta Básica Total para un hogar compuesto por una pareja de 35 años, propietarios de la vivienda y con dos hijos de 6 y 9 años fue de $37.224. En tanto, la Canasta Básica Total para un hogar unipersonal, de un adulto varón de 25 años, propietario de la vivienda, fue de $13.404.

Estos son los valores que se toman para definir si una persona o una familia está o no por debajo de la línea de la pobreza, pero la publicación del órgano estadístico porteño -en la mayoría de los casos que presenta- considera que los hogares son propietarios de la vivienda. Sin embargo, la Ciudad de Buenos Aires es la más inquilinizada del país. Al menos, el 35% de sus habitantes son inquilinos y si se consideran otras formas precarias de acceso a la vivienda, la cifra de los porteños que no son propietarios, asciende al 50%.

Si a estos datos le agregamos los valores promedio para alquilar una vivienda en el mismo mes (noviembre) que publicamos mensualmente desde el Programa de Atención a Inquilinos de la Defensoría del Pueblo porteña, obtenemos lo siguiente:  

Para afrontar la Canasta Básica Total ($37.224) y alquilar un departamento de tres ambientes ($21.603), una familia con las mencionadas características necesitó $58.827.

Para afrontar la Canasta Básica Total ($13.404) y alquilar un departamento de un ambiente ($14.559), un hogar unipersonal con las mencionadas características necesitó $27.963.

Si comparamos estos valores con los últimos datos publicados por la Dirección de Estadísticas y Censos referidos a los deciles de ingreso en la Ciudad de Buenos Aires, obtenemos que:

Menos del 40% de los hogares familiares tienen ingresos que permiten alquilar y no ser pobre.

Menos del 50% de los hogares unipersonales tienen ingresos que permiten alquilar y no ser pobre.


“La situación de pobreza de la población inquilina se agrava progresivamente – afirmó Fernando Muñoz, director del Programa de Atención a Inquilinos de la Defensoría del Pueblo- La consecuencia de esta situación es vivir en inmuebles cada vez más reducidos, agruparse para poder alquilar colectivamente, o renunciar a la independencia económica y seguir conviviendo con los padres y hermanos”.

“La situación de pobreza de la población inquilina se agrava progresivamente”

“Cuatrocientos mil hogares inquilinos son un misterio para las ciencias sociales, porque el hábitat y el entorno donde viven están en general en buen estado, pero sus ingresos se transfieren de tal forma al mercado inmobiliario que el alquiler se transformó en una fábrica de pobres”, agregó Muñoz.

Tomar un crédito para empezar a alquilar

Los gastos asociados a alquilar una vivienda no terminan en los gastos mensuales. Al momento de firmar o renovar un contrato los inquilinos deben abonar depósitos, seguros y gastos administrativos. Afortunadamente, desde hace dos años tenemos una legislación que obliga a los locadores a hacerse cargo de la comisión inmobiliaria. Esto redujo significativamente los montos para firmar un contrato. Sin embargo, existen otros conceptos que aún permanecen o que se van imponiendo con el paso del tiempo. En función de los requisitos que inmobiliarias y locadores usualmente exigen para firmar un contrato realizamos el siguiente cálculo del dinero que deben disponer los inquilinos para firmar un contrato de locación.

La mayor parte del mercado inmobiliario requiere un mes de depósito en garantía al valor del último alquiler. Por lo tanto, a los valores de alquiler promedio publicados por este observatorio, le aplicaremos un aumento semestral del 18%, que es el más frecuente. De esta forma, el depósito en garantía para un monoambiente que comienza en $14.739, sería $24.216. Para un dos ambientes que comienza en $17.200, sería $28.260 y para un tres ambientes que comienza en $21.856, sería $35.910. Además, consideramos que los seguros de caución cobran mayormente dos meses del valor inicial del alquiler.

Como vemos, los montos para firmar o renovar un contrato de locación son heterogéneos. La contratación o no de un seguro de caución y la cantidad de ambientes del departamento son factores determinantes a la hora de calcular el monto necesario para firmar el contrato, pero en todos los casos son valores muy significativos.

“Cada vez más inquilinos están tomando préstamos para firmar o renovar sus contratos. Es un factor más que pesa a la hora de rescindir y mudarse. Además del alquiler y los gastos fijos, tienen que afrontar la cuota del crédito. Generalmente, quienes están en esta situación, son los que tienen que pagar la garantía – aseguró Muñoz- Este mapa cruzado del negocio y el derecho al acceso a un techo para poder dormir y vivir dignamente, es lo que fundamenta la urgencia en la aprobación de una Ley de Alquileres que al menos fije reglas más equilibradas y justas en la relación de alquiler de vivienda”.

“Este mapa cruzado entre el negocio y el derecho es lo que fundamenta la urgencia en la aprobación de una Ley de Alquileres”

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