Las empresas que brindan el servicio de gas exigen que las instalaciones cumplan con determinados requisitos y cuando detectan irregularidades, cortan preventivamente el suministro hasta que se realicen las obras de adecuación correspondientes. Esto generalmente sucede en edificios de cierta antigüedad, que tienen instalaciones obsoletas para la actual reglamentación.

Cuando los consorcios se topan con este problema, comienzan las reuniones, los fondos de reserva, los presupuestos de gasistas matriculados, las obras dentro y fuera de los departamentos y las pruebas de hermeticidad. Los vecinos pueden tardar meses o hasta años en recuperar el servicio.

La calidad de vida se reduce drásticamente: no podemos cocinar, bañarnos con agua caliente ni utilizar la calefacción. Para adultos mayores, personas enfermas, familias con niños pequeños, entre otros, la falta de este servicio puede ser mucho más grave.

Si bien el locador de la vivienda que alquilamos no tiene la responsabilidad por el corte de suministro, eso no significa que no tenga obligaciones que cumplir. El capítulo de alquileres del Código Civil y Comercial, puntualmente el artículo 1201, establece que el locador debe hacerse cargo de los arreglos necesarios para reconectar el servicio y debe hacer un descuento en el precio del alquiler durante todo el tiempo que dure el problema.

Esto último es el más elemental sentido común. Nosotros alquilamos una vivienda en determinadas condiciones. Si por cuestiones ajenas a nuestra responsabilidad, esas condiciones se deterioran, es lógico que el precio del alquiler disminuya proporcionalmente.

A continuación, explicaremos detalladamente cómo debemos actuar cuando nos cortan el servicio de gas.

Reclamar un descuento

Lo primero que debemos hacer es comunicarnos con la inmobiliaria y/o con el propietario e informarle que cortaron el suministro de gas. Como el Código Civil no especifica qué porcentaje de descuento nos corresponde, debemos comenzar una negociación. A modo orientativo, inquilinos y propietarios suelen llegar a acuerdos del orden del 30% de descuento. También se puede llegar a un acuerdo distinto, que implique un menor porcentaje de descuento e incluya la provisión de artefactos eléctricos que mitiguen la falta de gas (termotanque eléctrico, cocina eléctrica y estufa eléctrica). Sobre esto último, hay que considerar que el consumo eléctrico de esos artefactos suele ser alto.

En caso de llegar a un acuerdo, es importante dejarlo por escrito. En caso de silencio o respuesta evasiva, existen distintas formas de continuar el reclamo. Por ejemplo: enviar una carta documento. Si estás en esta situación, acercate al Programa de Atención a Inquilinos para recibir un asesoramiento adecuado.

Rescindir el contrato

Si optamos por rescindir el contrato, no corresponde el pago de la multa establecida en el Código Civil por finalizar el contrato antes de tiempo. No es una rescisión común y corriente, es con “justa causa”. Es decir, le imputamos el motivo de la rescisión al locador y eso nos da derecho a no pagar multa.

Esta rescisión se puede realizar en cualquier momento del corte de gas (aunque hayan pasado meses) y es independiente de cualquier acuerdo que hayamos llegado previamente con el locador (descuento, provisión de artefactos eléctricos, etc.). Además del descuento en el precio del alquiler que nos corresponda durante todos los meses que vivamos sin gas, corresponde que nos devuelvan el depósito.

Para rescindir anticipadamente el contrato es necesario notificarlo por carta documento. Si estás en esta situación, acercate al Programa de Atención a Inquilinos para recibir un asesoramiento adecuado.

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