La atención diaria brindada a los inquilinos de la Ciudad de Buenos Aires cambió su orientación en el último tiempo. De ser un organismo dedicado a garantizar el cumplimiento de los derechos de quienes alquilan, se pasó a asistirlos cuando tienen dificultades en asumir los pagos mensuales. Poniéndolo en número, en marzo de este año el 21% de las consultas estaban vinculadas a la dificultad en el pago del alquiler y hoy, esa cifra asciende al 35,87%.

Una de las expresiones más críticas de esta situación es la rescisión anticipada de contratos. El 19,65% de los inquilinos que se acercan a la Defensoría están rescindiendo porque ya no pueden pagar. Fernando Muñoz, director del Programa de Atención a Inquilinos, afirmó “Muchos inquilinos se acercan con el contrato vigente y consultan como rescindirlo, incluso sin tener deudas acumuladas. Actualmente destinan más de la mitad de sus ingresos en el alquiler y se les hace imposible llegar a fin de mes. Por lo tanto, buscan alternativas: viviendas más chicas y más alejadas, volver a vivir con padres o hijos, compartir viviendas con extraños o alquilar habitaciones en hoteles y pensiones”.

“Actualmente destinan más de la mitad de sus ingresos en el alquiler y se les hace imposible llegar a fin de mes”

El 11,11% de los inquilinos consultan si es legal o no que les aumenten tanto el alquiler y las expensas, con la expectativa de que exista alguna legislación que los ampare. Otro segmento (3,41%) se acerca con el contrato vencido o a punto de vencerse. “Habiendo recibido los precios de la renovación y sabiendo que no van a poder afrontarlos, necesitan una prórroga por dos o tres meses que les dé tiempo a reubicarse”, aseguró Muñoz. Finalmente, hay casos donde el inquilino está atrasado en el pago del alquiler (1,7%). Son aquellos que perdieron el empleo o que por alguna situación puntual no pudieron afrontar los pagos. Generalmente necesitan acordar un plan de pago, con el objetivo de evitar un desalojo.

A pesar de este cambio en las consultas recibidas por el Programa de Atención a Inquilinos, sigue siendo destacable la cantidad de inquilinos que se acercan por el mal estado edilicio de los departamentos. El 23,07% del total de las consultas están vinculadas con: humedad y filtraciones, deficiencias en las instalaciones de luz y gas, vicios ocultos, etc. En estos casos, quienes alquilan consultan cómo reclamarle al propietario para que se haga cargo de los arreglos y que les haga un descuento en el precio del alquiler.

También forman parte importante las consultas previas a alquilar, el 17,09% tiene dudas sobre las cláusulas de su contrato y sobre los requisitos para ingresar. El 11,11% se acerca porque no le devuelven el depósito al finalizar el contrato y el 6,83% porque tiene problemas con el intermediario (cobro indebido de comisión o pedidos de informes, publicidad engañosa, falta de devolución de una seña, etc.)

Existe, por último, una situación que no se modifica a lo largo del tiempo. Se trata de la falta de entrega de facturas formales al momento de pagar el alquiler. De los últimos 250 inquilinos que se acercaron al Programa de Atención a Inquilinos, solo el 11% manifestó que recibe una factura legal cada vez que paga el alquiler. El resto se divide entre los que obtienen un recibo informal (73%) y los que no reciben nada (16%). Tampoco se cumple la resolución que obliga a las inmobiliarias a recibir pagos electrónicos, ya que solo el 8% de los inquilinos tiene la posibilidad de pagar con esa modalidad, el resto debe presentarse todos los meses con el dinero en efectivo en la inmobiliaria o en el domicilio que establezca el propietario.

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